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PARADAS TURÍSTICAS OBLIGATORIAS
La Ciudad de las Artes y las Ciencias
Se trata de la gran apuesta de Valencia para el siglo XXI. Compuesto por
cuatro construcciones futurísticas muy modernas, se trata del mayor complejo
de ocio cultural de la Comunidad Valenciana. Una construcción llamada a ser
en el futuro el símbolo visual y emblemático de Valencia, imagen de
referencia a nivel mundial.
Está situada junto al viejo cauce del río Turia (en la parte más cercana al
mar). El conjunto está integrado por cuatro elementos, L'Hemisfèric ( cine
con tecnología IMAX ), el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, Palau de les
Arts Reina Sofía y L'Oceanogràfic, y su autor es el arquitecto valenciano
Santiago Calatrava.
L'Hemisfèric
Un
singular edificio, concebido por el arquitecto Santiago Calatrava como un
gran ojo humano que se abre al mundo. Es una creación arquitectónica
realizada para que el espectador pueda, en un mismo espacio, experimentar las
sensaciones ofrecidas por un planetario convencional junto a las
extraordinarias percepciones que provocan las proyecciones cinematográficas
de formato IMAX Dome y junto a espectáculos de láser Omniscand de última
generación.
Rodeado por un estanque espectacular de 24.000 metros cuadrados que permite
ver reflejada una esfera completa en el agua, este edificio de 14.000 metros
cuadrados que posee el sistema de proyección astronómica más moderno,
controlado por ordenador, para la representación completa del cielo y de los
cuerpos celestes sobre una superficie de 24 m de diámetro y con 30 grados de
inclinación. El láser Omniscan, a diferencia del láser unidireccional y
lineal, cubre la totalidad de la cúpula de proyección.
Museo Príncipe Felipe
Surge de la tradición heredada de los museos de ciencias modernos, y
adicionalmente añade un conjunto de características que lo configuran como un
centro preactivo y reactivo de los conocimientos científicos.
Pretende dar respuestas claras sobre la civilización tecnológica.
Complementariamente, producirá en el visitante una serie de estímulos que
motiven su imaginación y que le permitan comprender más adecuadamente los
fenómenos actuales y los que se presumen como futuribles.
El Museo de las Ciencias "Príncipe Felipe", diseñado por Santiago Calatrava,
es un museo abierto, dinámico y con grandes espacios de libre acceso. Cuenta
con tres plantas principales de unos 8.000m² expositivos cada una. Se trata
de un edificio pionero en acuerdos de colaboración e intercambio con los
centros de ciencias más importantes del mundo, entre los cuales podemos citar
los de San Francisco, Chicago, Londres, París,... es un centro interactivo,
donde poder aprender divirtiéndose y descubrir por uno mismo como han
contribuido la ciencia y la tecnología a mejorar la calidad de vida de los
ciudadanos.
L'Oceanogràfic
Toda una ciudad submarina concebida como un parque natural y un centro
científico educativo y recreativo dentro de una zona verde. De esto, nada
menos, trata L'Oceanogràfic, cuyo diseño es obra del arquitecto Félix
Candela.
El complejo, uno de los más grandes del mundo y el más grande de Europa en su
género. Con una superficie de 110.000 m² y un volumen de 42 millones de
litros de agua salada está formado por una serie de lagos y lagunas con agua
de distinta calidad (salinidad, temperatura, profundidad ) y diferentes tipos
de costas e islas. En todos ellos se reproducen variadas formas geológicas y
vegetales de cada zona climática de la tierra, desde el Pacifico Sur al
Caribe, de las áreas templadas del mar Mediterráneo a las frias aguas del
Atlántico Norte y la Antártida, pasando por la selva tropical húmeda y calida
del Amazonas. En cada zona se incluye la fauna acuática correspondiente y muy
especialmente aquellas especies en peligro de extinción. Por supuesto, y como
no podía ser de otra manera, el complejo acuático contiene un importante y
descomunal delfinario.
Palau de les Arts Reina Sofía
Concebido como un gran complejo musical, uno de los mayores del mundo de este
género, el edificio tiene una superficie de 40.000 metros cuadrados en doce
niveles, con salas específicas para los diferentes tipos de audiciones.
Con una innovadora línea arquitectónica de forma lenticular y una
sobrecubierta o pluma de 237 metros, el Palau de les Arts Reina Sofía tiene
75 metros de altura, 163 de longitud interior y 87 de ancho, así como unas
cubiertas voladizas laterales de 27.550 metros cuadrados recubiertas de
“trencadís” (material a base de cerámica y mármol). Para la construcción del
edificio se han empleado 57.000 metros cúbicos de hormigón blanco, 10.500
toneladas de acero estructural y 20.000 metros cuadrados de granito.
El auditorio alberga cuatro salas de audición: una sala principal con
capacidad para 1.700 butacas, un aula magistral para cuatrocientas personas,
un auditorio superior con 1.520 localidades y una sala de cámara con
cuatrocientas butacas, que en conjunto suman un aforo total de 4.000
localidades.
El escenario de la sala principal tiene una superficie de 1.550 metros
cuadrados y dispone de la tecnología más avanzada, con plataformas móviles
controladas por ordenador y decorados intercambiables para albergar
representaciones de ópera, zarzuela, ballet, danza y conciertos sinfónicos.
L'Umbracle
L'Umbracle es el pórtico de entrada a la Ciudad de las Artes y las Ciencias,
una zona verde de libre acceso de 7.000 metros cuadrados, 320 metros de
longitud y 60 metros de anchura. L'Umbracle está conformado por una sucesión
de 55 arcos fijos y 54 arcos flotantes de 18 metros de altura. Sobre ellos
crecerán plantas enredaderas, lo que proporcionará sombra a lo largo de todo
el paseo ajardinado y dará a L'Umbracle el aspecto del "Winter Garden"
novecentista.
Está realizado con los mismos materiales constructivos que caracterizan el
resto de los edificios, el trencadís y el hormigón blanco principalmente.
En contraste con el hormigón, el paseo cubre su pavimento con madera de Teka,
una madera de origen tropical adecuada para los espacios exteriores que
soporta las agresiones del viento y la lluvia con un desgaste mínimo.
Sitio Oficial de la Ciudad de las Artes y las Ciencias
Web de la Fundación CAC de valencia
La Ciudad de las Artes y las Ciencias en la Wikipedia
Fotos de la Ciudad de las Artes y las Ciencias
Conjunto Catedralicio
Catedral
La catedral de Valencia está asentada sobre un templo romano, que
posteriormente fue una mezquita (su origen se remonta al siglo XIII). No
pertenece a un estilo unitario ni dominante, ya que alterna distintas
disciplinas artísticas. Estas van desde el románico hasta el barroco, como lo
atestiguan cada una de sus tres puertas: la puerta principal o de los hierros
(barroca), la puerta de los apóstoles (gótica) y la puerta del Palau
(románica).
El Miguelete o “Micalet”
Es
uno de los símbolos emblemáticos de la arquitectura gótica valenciana, la
Torre del Miguelete se eleva sobre el resto de construcciones, pudiéndose
divisar prácticamente desde cualquier punto de la ciudad antigua.
Su nombre procede de la gran campana de las horas (situada en lo alto),
llamada Miguelete o “Micalet” por ser bautizada el día del Arcángel San
Miguel. También se encuentran alojadas en él otras once campanas (en el
cuarto cuerpo) en una cámara especialmente preparada por la instalación de
unas puertas de madera que cubren parcialmente las ventanas, actuando a modo
de caja de resonancia.
En un principio, la Catedral tenía el campanario integrado en el conjunto
arquitectónico. Este “Campanari Vell” fue derribado y en su lugar fue
construida en el siglo XIV la Sala Capitular, que terminaría siendo la actual
Capilla del Santo Cáliz.
En 1381, por iniciativa del obispo Jaime de Aragón, se comienza la
construcción de la torre catedralicia o “Campanar Nou”. Aunque actualmente
forma parte del conjunto arquitectónico de la catedral, en su origen era un
cuerpo exento separado del resto, quedando unido al construirse en el siglo
XV, el último tramo del templo.
Las obras fueron encomendadas a Andrés Juliá, quien las llevó a cabo con
bastante lentitud, y eso teniendo en cuenta que el Cabildo apremiaba con
nuevas aportaciones. En la dirección le sucedió Joseph Franch en 1396, que
intensificó las labores con varias cuadrillas de albañiles, logrando que en
1413 la torre alcanzara el tercer cuerpo.
Capilla del Santo Cáliz
Antigua
sala capitular y de Estudios donde se guarda una reliquia excepcional y muy
preciada: el santo cáliz que, según la tradición, fue utilizado por
Jesucristo en la última Cena.
Numerosos estudios históricos, así como análisis arqueológicos, datan esta
copa (el cuenco, si los ornamentos que se han ido añadiendo posteriormente)
de la época de Jesucristo, y por tanto afirman que es el auténtico cáliz, el
Santo Grial.
Museo Catedralicio
El
actual Museo Catedralicio-Diocesano de Valencia tuvo su partida en el
"Museo de Antigüedades" o "Museo Diocesano Valentino", que creó el arzobispo
Andrés Mayoral en 1761. Este museo estuvo instalado en el Palacio Arzobispal
hasta que desapareció durante la invasión francesa en 1812.
El "Museo Arqueológico Diocesano" de Valencia fue constituido a finales de
1922 por iniciativa del cardenal Enrique Reig Casanova, que deseaba reunir
las obras dispersas por la diócesis, en una colección sistemáticamente
organizada y accesible al público. En un primer momento, el Museo Diocesano
continuó en el Palacio de la archidiócesis de la Plaza de la Almoina,
contigua a la iglesia metropolitana. Durante la Guerra Civil, el Museo
desapareció, y sus piezas se dispersaron o quedaron almacenadas en
dependencias de la Catedral.
En 1954, el Cabildo y el Arzobispado crearon el Museo Catedralicio con el fin
de catalogar y exhibir de una manera más racional y accesible que en su
emplazamiento original, algunas piezas de destacado valor, de la colección
catedralicia. A la vez, pudieron mostrar los materiales de excavación y los
elementos arquitectónicos suprimidos en las reformas más recientes de la
Catedral.
Hacia 1966, el arzobispo Marcelino Olaechea, dispuso que el Museo
Catedralicio pasara a ser también Museo Diocesano, fundiendo ambas
instituciones en una sola, en la que se reunieran todas las obras. Para ello
se construyó un edificio nuevo, adosado a la Catedral y con acceso único
desde el interior de la misma. La sala de orfebrería o "tesoro" ocupa una
dependencia de la basílica, aunque está directamente comunicada con el Museo.
Este museo cuenta, entre otras obras, con cuadros de Llanos y Almedina,
Joanes y Orrente, además de grandes lienzos de Goya. Entre sus esculturas
destacan el Cristo de la Buena Muerte, de Alonso Cano, y Portapaz, de Cellini.
Tribunal de las Aguas
No hay tradición más respetada y venerada que la del Tribunal de las Aguas,
institución de más de 1.000 años de antigüedad encargada de impartir justicia
a través de un proceso oral y en lengua valenciana cuyas resoluciones son
inapelables.
El Rey don Alfonso XII en 1879 promulgó la Ley de Aguas redactada por el
Catedrático de la Universidad de Valencia don Antonio Rodríguez de Cepeda, la
cual confirma la existencia y privilegios del Tribunal. Y como hecho más
trascendental aún, recoge su organización para implantarla como modelo en los
Jurados de Riegos de todas las comunidades de regantes de España. Posteriormente, las naciones hispano-americanas que
(salvo Chile) copiaron todas la
Ley de Aguas de España (la de 1866 o la de 1879 ), aceptaron igualmente este
modelo de Jurado de Riegos, tan eminentemente popular. Así, ello nos permite
afirmar que a través de este código español, el Tribunal de las Aguas de la
Vega de Valencia ha sido el modelo o patrón que ha inspirado a los de todos
los países de habla hispana. Cuyos jurados o tribunales de agua, por tanto,
tienen su origen y antecedente legal e histórico en este mismo que cada
jueves a las 12 del mediodía se reúne a la Puerta de los Apóstoles de la
Catedral de Valencia, bajo el dosel de sus pétreas arcadas góticas, abierto
al aire libre, para administrar, a la vista de todos, la transparente
justicia de esos ocho hombres buenos, labradores regantes de la huerta de
Valencia, con su blusa negra, investidos de la autoridad de jueces populares,
como síndicos que son de cada una de las acequias, los cuales con su trabajo
y constante vigilancia del agua de ellas, convierten la huerta valenciana en
un vergel; con su justicia milenaria, la gobiernan en paz.
Torres
Torres de Serrans
Las
Torres o Puerta de Serranos son uno de los restos más importantes que nos
recuerdan el carácter amurallado de la ciudad de Valencia en época medieval.
Situadas delante del Puente de Serranos, constituían la puerta principal de
ingreso a la ciudad de los que llegaban por los caminos de Aragón y Cataluña,
y eran el símbolo del poder de la ciudad de Valencia, por la magnificencia de
su arquitectura y por la elaborada ornamentación que iba mucho más allá de
una arquitectura utilitaria de mero carácter defensivo.
Levantadas en el siglo XIV por Pere Balaguer, tienen planta pentagonal y
están rodeadas por un foso. Actualmente están consideradas Monumento
Histórico Artístico Nacional.
Torres de Quart
Las
Torres de Quart, constituye junto a las de Serranos, el principal testimonio de
los restos de una ciudad amurallada, como lo fue la Valencia medieval. Se
trataba de la puerta que enlazaba con el camino que pasando por Quart se
dirigía hacia Castilla, y por tanto constituía una de las principales puertas
de acceso a la ciudad, junto con el de Serranos abierto hacia el norte y los
desaparecidos de San Vicente hacia el sur y el del Mar, hacia el este y por
tanto hacia el Grao.
También cumplieron una tarea defensiva, y más tarde, fueron utilizadas como
prisión militar y almacén de pólvora. Actualmente están consideradas
Monumento Histórico Artístico Nacional.
Museos
Casa museo de Blasco Ibáñez
Enclavada en la playa de la Malvarrosa, alberga sus recuerdos, objetos
personales y obras literarias. El museo propiamente dicho contiene retratos y
esculturas del escritor Vicente Blasco Ibáñez y su familia. Muebles,
porcelanas valiosas, miniaturas, grabados, documentos, fotografías y objetos
entrañables. Hay un espacio dedicado a muebles procedentes de la redacción
del diario El Pueblo y a pinturas de distintos autores de la época. La última
planta alberga el Centro de Investigación y Biblioteca.
Museo de Bellas Artes
Una de las pinacotecas más importantes del país. Su principal riqueza la
constituyen los primitivos. También es de señalar la escuela valenciana con
Joanes, los Ribalta, Espinosa, Vicente López, Sorolla, Pinazo y otros.
Asimismo hay obras de Pinturicchio, Van Dyck, Murillo, El Bosco, Velázquez
(el estupendo autorretrato), El Greco y Goya. Cuenta además con una
espléndida colección de esculturas de Mariano Benlliure, y, una interesante
colección arqueológica.
Museo del Artista Fallero
En la ciudad del artista fallero, en la valenciana calle del “Ninot”, no
podía ser otra, se encuentra el "Museo del Artista Fallero". Durante todo el
año sus puertas abren a miles de visitantes que llegan de todos los rincones
del mundo para conocer una labor artística, artesana, histórica e
internacional.
En su interior el visitante puede hacer un amplio recorrido histórico desde
los orígenes de la falla hasta hoy día. Puede conocer cuáles han sido los
monumentos falleros más premiados, quiénes fueron sus artistas, qué
comisiones se han llevado más veces el primer premio y hasta observar la
evolución de un “ninot”, desde que empieza a ser moldeado hasta su acabado
final.
Casa museo Benlliure
La casa recrea el ambiente íntimo de la familia de D. José Benlliure, propio
de una vivienda burguesa de finales de siglo XIX, destacado el saloncito de
visitas, despacho, comedor y dormitorio. A la vez se pueden admirar pinturas,
cerámicas, esculturas y dibujos de José, Pepino y Mariano Benlliure, además
de alguna muestra de Sorolla, Muñoz Degrain y otros valencianos ilustres.
Interesante jardín romántico. Salas de exposiciones temporales.
Museo Histórico Municipal
En la planta baja (con entrada por Arzobispo Mayoral) se muestra la historia
de la Ciudad, a través de los hallazgos arqueológicos, desde su fundación en
el año 138 a.C. hasta el siglo XIII. Las tres salas últimas se destinan a
mostrar las maquetas de los grandes proyectos urbanísticos de Valencia. En la
primera planta se custodia además de la "Senyera", el Pendón de la
Reconquista, la espada del Rey D. Jaime I el Conquistador, el plano de
Valencia de 1704 del Padre Tosca, valiosos libros miniados, siendo de
excepcional interés el del "Consolat de Mar", "Llibre dels Furs"," La Taula
de Canvis" (antigua institución bancaria).
Museo del arroz
En el barrio del Cabanyal de Valencia se encuentra un antiguo molino de arroz
construido a principios del siglo XX. En el que se ubica el Museo del Arroz
donde, tras la rehabilitación del edificio promovida por el Ayuntamiento de
Valencia y la restauración de la antigua maquinaria realizada por la
Universidad Politécnica, el visitante puede observar el proceso de
tratamiento del arroz tal y como se abordaba a principios de siglo.
Museo nacional de cerámica
Edificado durante la última década del siglo XV, fue reformado en 1740 por
orden del marqués de Dos Aguas. Del contenido del museo destacan la colección
de cerámica medieval cristiana procedente de Manises y Paterna; la carroza de
las Ninfas, realizada por Rovira y Vergara hacia 1750; el mobiliario de
Dresde; la sala Japonesa con muebles originales; un conjunto de cerámica
griega, ibérica y romana, y una colección de azulejos medievales valencianos
con producciones de la Real Fábrica de Alcora.
Museo taurino
El Museo Taurino de Valencia (que se encuentra junto al pasaje de la plaza de
toros) se fundó en 1929 con fondos procedentes del legado de un gran
aficionado de principios de siglo, Luis Moróder Peiró y de la colección
privada del picador José Bayard "Badila". Durante estos 70 años se ha
renovado y completado hasta llegar a ser uno de los de mayor importancia de
España. Como institución perteneciente a la Red de Museos de la Diputación de
Valencia, el Museo se presenta como espacio de difusión de sus fondos
taurinos y como centro de investigación y promoción de todos los aspectos
relacionados con la tauromaquia.
Museo Fallero
El
Museo Fallero está instalado en una antigua hospedería junto a “la Creueta de la Mare
de Déu de Monteolivet”. En 1.834 se convirtió en cuartel y más tarde fue
cárcel militar.
Se compone de una colección formada por los “Ninots“ que cada año (desde
1.934), se indultan del fuego por votación popular, carteles de Fallas y
fotografías de temas falleros.
Casa museo Concha Piquer
La casa se levanta sobre una superficie rectangular con ventanas y balcones
recayentes a la calle de Ruaya y a la calle de la Pepita; consta de planta
baja y un único piso.
La planta baja se conforma a modo de sala diáfana de exposición permanente de
abundante documentación gráfica, objetos personales, materiales
discográficos, recuerdos entrañables, etc., relativos a la trayectoria
artística de Concha Piquer y a su enorme relevancia pública.
Por la escalera originaria de acceso a la planta superior, donde se ha
reunido valiosa selección de diseños o figurines relativos al variopinto y
riquísimo vestuario artístico de la cantante, se accede a la antigua vivienda
en la que nació la artista, recuperando en lo posible el ambiente y la
atmósfera que impregnara la primera infancia de la inolvidable actriz. Así,
un recorrido por piezas tan evocadoras como el dormitorio de sus padres, el
comedor, la salita de estar donde su madre tuviera también el taller de
modista, o la propia cocina, estancias todas ellas rebosantes de luz y muy
ventiladas, o el propio recibidor, sugieren una existencia doméstica
laboriosa, pacífica y carente de unos anhelos fuera de lo común en el seno de
una humilde familia trabajadora.
Información de Concha Piquer en la Wikipedia
Lista completa de los Museos de Valencia en la Wikipedia
Palacios
Palau de la Generalitat
Data
del Siglo XV y es de estilo Gótico civil valenciano, aunque posteriormente se
han incorporado diversos
estilos. Artesonado Renacentista a base de oro, con reminiscencias árabes. En
el salón de Cortes, encontramos pinturas de Zariñena de gran interés histórico. Fue sede
de las Cortes del Reino de Valencia en 1421, actualmente es sede de la
Presidencia del Gobierno Valenciano.
Sitio Oficial de la Generalitat Valenciana
Información del Palacio de la Generalitat en la Wikipedia
Palacio de la Exposición
El Palacio de la Exposición, obra del arquitecto Francisco Mora Berenguer, se
construyó como sede municipal para las Exposiciones Regionales de 1909 y
Nacional de 1910, siendo lugar de eventos singulares y recepciones.
Construido con carácter efímero, el edificio, de
estilo modernista, trata de evocar en un neo-gótico peculiar el período
glorioso de la Valencia medieval, plasmando, a modo de compendio,
arquitecturas del gótico civil, religioso o militar. Su mayor mérito reside,
sin duda, en la armonía entre la arquitectura y las artes suntuarias e
industriales, tratadas aquí con primor, armonizando - como en la obra de Gaudí - la forja, la cerámica y la vidriera, la fundición y la carpintería
con las formas arquitectónicas. Este Palacio abre de nuevo sus puertas,
recuperando los fines protocolarios para los que fue concebido.
Más lugares
Iglesia de Santa Catalina
El origen de esta iglesia de tres naves, con capillas laterales, bóvedas de
crucería y girola, se remonta a la época de la Reconquista.
El elemento más
notable de su exterior es la torre - campanario, levantada a lo largo del
siglo XVII en estilo barroco. El cual la hace visible desde la mayoría de las
zonas de la ciudad.
La Lonja
Conocida antiguamente como Lonja de la Seda por ser este producto el
protagonista de las transacciones comerciales, es uno de los monumentos más
importantes del gótico civil español, motivo por el que fue declarado
Patrimonio Mundial de la Unesco.
De las cuatro partes en que se divide cabe
destacar el salón de Columnas, impresionante espacio cubierto por bóvedas de
crucería en el que se elevan dos hileras de columnas helicoidales a una
altura de 16 metros.
Mercado central
Edificio
es de estilo modernista (1910-1926). Sus arquitectos fueron Alejandro
Soler y Francisco Guardia. Es uno de los más grandes de Europa superando los
8.000 metros cuadrados de superficie. Las vidrieras, cerámicas y mosaicos que
adornan sus paredes son el contrapunto artístico a un edificio puramente
mercantil.
Un paseo por sus puestos a media mañana es una experiencia
inolvidable llena de estímulos para los sentidos.
Plaza de Toros de Valencia
En 1850 el Gobernador Civil de Valencia Melchor Ordóñez en colaboración con
la Junta del Hospital encargó el proyecto de la Plaza de Toros de Valencia al
arquitecto Sebastián Monleón. Basada en el teatro romano de Flavio Marcelo,
su estilo arquitectónico es dórico sencillo y su estructura forma un polígono
de 48 lados con un ruedo de 52 metros de diámetro.
Los primeros festejos celebrados en la plaza se produjeron los días 3, 4 y 5
de agosto de 1851 en los que José Redondo "Chiclanero" estoqueó en solitario
toros de las ganaderías de Duque de Veragua, de Marqués de Casa Gaviria y de
Duque de Osuna.
La inauguración oficial se realizó durante los días 20, 21 y 22 de junio de
1859, en las que actuó como único espada Francisco Arjona "Cúchares",
lidiando reses de las ganaderías de Viuda de Zalduendo y de Nazario
Carriquiri.
La Plaza ha sufrido varias modificaciones arquitectónicas a lo largo de su
historia. La primera, tras un incendio, en 1946; en 1968 se llevó a cabo la
reducción del ruedo y la ampliación de gradas; en 1995 se ampliaron las
barreras y contrabarreras dejando el aforo en las actuales 12.884
localidades. La plaza de toros dispone de Patio de caballos, Capilla y Patio
de cuadrillas, Enfermería, Puerta grande, Palco presidencial, Corrales,
Chiqueros.
Palau de la Música
Proyectado por José María de Paredes, Premio Nacional de Arquitectura y
artífice de otros auditorios como los de Madrid y Granada, el Palau de la
Música de Valencia fue inaugurado el 25 de abril de 1987. Desde entonces, el
Palau se ha erigido en uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.
Los más de 300.000 espectadores por año, hablan por sí solos de la
popularidad del auditorio, considerado hoy como uno de los centros musicales
más importantes de Europa.
La transparencia es el medio adoptado por el arquitecto en esta inusual
experiencia. Una gran bóveda acristalada, que corre paralela al cauce, sirve
de acceso principal sin obstaculizar su visualidad axial.
El Palau participa del ajardinamiento del Turia y de la voluntad de que el
agua, sentido último de la propia existencia del río, esté presente. Espacios
verdes de arbolado crecen en el interior del vestíbulo, un auténtico
invernadero, mientras la cascada de vidrio parece verter directamente sobre
el estanque que Ricardo Bofill ha diseñado para este tramo del antiguo cauce
frente al Palau.
Plaza Redonda
Conocida popularmente como el “clot“ agujero), es una de las obras más
curiosas del siglo XIX, realizada por Salvador Escrig Melchor. Se trata de
una plaza circular, cerrada en si misma y ajena a la edificación que la
rodea.
Está repleta de tiendas de telas, puntillas, cerámicas y recuerdos de
la ciudad. Los domingos se convierte en un animado mercadillo.
Estación del Norte
Inaugurada en el año 1917, constituye uno de los edificios más
representativos de la época modernista valenciana. Su fachada presenta
elementos góticos que recuerdan la Lonja. Los mosaicos que visten los techos,
suelos y paredes son de gran calidad.
Es una conexión clave entre el centro de la capital y los pueblos y provincias que la rodean, pues cada día son varios miles de usuarios los que utilizan sus trenes.
Jardines y parques
Valencia, conocida también como la ciudad de las flores, cuenta con
numerosos parques y zonas ajardinadas, por ejemplo el Parque del Oeste, los
Jardines del Real (más conocidos como Jardines de Viveros) y el Jardín del
Turia (comúnmente llamado el Río). Dispone de 5,3 m2 de superficie verde por
habitante, una de las tasas más bajas de las grandes ciudades españolas.
El 90% de los viales de la ciudad dispone de zonas ajardinadas, y árboles en
mayor o menor medida. Valencia es un entresijo de ciudad y vergel, ya que fue
concebida por los romanos como lugar de descanso, y posteriormente los
musulmanes construyeron multitud de jardines.
Jardín Botánico
La existencia del Jardín Botánico en la ciudad de Valencia data del año 1633,
aunque hay quien adelanta sus orígenes hasta 1567.
Ocupa una superficie de
cuatro hectáreas y posee más de 3.000 especies vegetales de todas las partes
del mundo, lo que hace que este jardín sea uno de los mejores de Europa.
Jardines del Real
También
conocidos como Viveros.
Es el parque más importante de la ciudad, en él se levantaba la quinta de
recreo Omunya, llamada Rahal y mandada construir en el siglo XI por el Rey
moro Abd Al-Aziz, y que el Rey D.Jaime el Conquistador amplió y transformó en
Alcázar Regio.
El palacio fue derribado durante la guerra de la independencia. Desde hace unos años se ha reservado un recinto para parque zoológico.
Cauce del río Turia
El Jardín del Turia está situado en el antiguo cauce del río del mismo
nombre. Cuando este río se desvió de su curso, se reutilizó su espacio como
zona lúdica.
Se divide en varias partes:
- Parque de Cabecera (en valenciano Parc de Capçalera), se encuentra en la
cabecera del antiguo cauce del río Turia, en el mismo linde con el municipio
vecino de Mislata. En su interior encontramos un lago artificial navegable,
grandes extensiones de jardines, juegos infantiles y el zoo de Valencia
(llamado Bioparc), de configuración vanguardista. Las antiguas instalaciones
del zoo, que se encontraban en los jardines de Viveros, cerraron sus puertas
el 31 de julio de 2007, tras 42 años funcionando en una ubicación
provisional.
- Vetges-tu, este tramo adquiere esa denominación del estudio de arquitectura
Vetges tu i Mediterrània que se encargó de su diseño a principios de los 80.
Es de estilo vanguardista, y junto a los jardines y pasarelas se incluye una
simbólica fuente en forma de tetera, e incluso un edificio que aloja un retén
de la policía local.
- El Parque Gulliver,
es un parque infantil que emula una gigantesca figura
acostada del mítico Gulliver, cuyas ropas, cabellos, etc. forman grandes
toboganes, por los que deslizarse y divertirse.
La idea es que los niños simulan a los habitantes de Lilliput que
apresaron al hombre en la novela de Jonathan Swift.
-
En los jardines del antiguo cauce del río Turia, también podemos encontrar el Palau de la Música, y casi llegando a su
desembocadura en el barrio de Natzaret, podemos ver la Ciudad de las Artes y las Ciencias
con paseos y estanques, así como museos, exposiciones, una gran sala
de cine IMAX, representaciones, etc.
Sin duda se trata del eje de la ciudad, un espacio verde donde tienen cabida la diversión, el deporte, el ocio y la cultura.
La Albufera de Valencia
El Parque Natural de la Albufera, uno de los espacios húmedos más valiosos
de España, se encuentra a tan sólo 10 kilómetros de la ciudad de Valencia. Su
facilidad de acceso lo convierte en el lugar perfecto para contemplar la
naturaleza. Desde la capital del Turia, el principal acceso para llegar al
parque es la autopista de El Saler. En el kilómetro 13,5 se toma el desvió
hacia El Palmar. A unos 30 metros de este cruce se encuentra el Centro de
Información del Parque.
La gran biodiversidad de este entorno natural, protegido desde el año 1990,
conforma un paraje de gran singularidad, ya que alberga tres ecosistemas
diferentes: el lago, la amplia franja de arena que separa sus aguas del
mediterráneo y los arrozales. A todo esto hay que añadir la riqueza
faunística de las zonas húmedas, donde se encuentra una de las principales
reservas de aves del levante español.
Desde mediados de otoño hasta finales de enero, en sus juncales y marismas
anidan numerosas aves acuáticas, entre las que se encuentran garzas,
garcetas, moritos, ánades y martinetes. Se calcula que alrededor de 250
especies de aves hallan refugio en este paraje y que cerca de 90 se
reproducen con éxito en torno al lago, gracias a la situación privilegiada
que ocupa el parque, junto a la costa occidental de la cuenca mediterránea, y
a los diferentes hábitats que engloba. Especies raras o escasas, como la
cerceta pardilla o la gaviota picofina completan el cuadro de cría de este
espacio protegido.
Una de las mejores formas de conocer la albufera es recorrer su amplia
dehesa, donde los tramos cubiertos de denso arbolado conviven con zonas de
matorral y extensas dunas de arena. Conejos, zorros y mochuelos son algunos
de los animales que habitan esta superficie. El visitante también puede
disfrutar con un tranquilo paseo en barca por las aguas del lago,
contemplando una bella panorámica de la puesta de sol.
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